miércoles, 31 de octubre de 2012

Cristo es la luz de los hombres


 “Cristo es la luz de los hombres, porque les revela a Dios. Sólo El conoce a Dios: conoce al Padre y es conocido por El. También El, únicamente El, lleva la luz de la revelación divina a los corazones humanos. Gracias a El hemos conocido al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo, al Dios Unico en la Trinidad que es «el principio y fin» de todo lo que existe. En El está nuestra salvación eterna.”
“El Hijo es la luz del mundo porque nos da la vida de Dios. Esta vida divina es para nosotros un don, es decir, la gracia. Y la gracia deriva del Amor e injerta en nosotros el Amor. De este modo nosotros los hombres, nacidos de los hombres, de nuestros padres, a la vez hemos nacido de Dios:
«Todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios» (Ibíd. 4, 7).
Cristo es la luz de los hombres, porque gracias a El hemos sido engendrados por Dios, y cuando somos engendrados por Dios en Cristo, entonces también nosotros «conocemos a Dios»: conocemos al Padre, como también el Hijo conoce al Padre.”

viernes, 26 de octubre de 2012

«revelar a Cristo al mundo, ayudar a todo hombre para que se encuentre a sí mismo en El»


 “Sacerdotes amigos de Jesús, ministros de su Redención: estáis llamados a suscitar frutos de santidad y también, desde el Evangelio, frutos de justicia, de acuerdo con la enseñanza social de la Iglesia. Por eso, como dije hace poco a vuestros obispos, «es necesario que todos... trabajen seriamente —y donde lo requiera en el caso con aun mayor empeño— en la causa de la justicia y de la defensa del pobre» (EIUSDEM Allocutio ad quosdam Peruviae Episcopos occasione oblata eorum visitationis «ad Limina», 4, die 4 oct. 1984: Insegnamenti di Giovanni Paolo II, VII, 2 (1984) 740). Pero recordad que la misión propia de la Iglesia es «revelar a Cristo al mundo, ayudar a todo hombre para que se encuentre a sí mismo en El» (IOANNIS PAULI PP. IIRedemptor Hominis, 11).”