sábado, 4 de agosto de 2012

Principios claros de comportamiento: decir NO cuando corresponde


 “Sed así vosotros los primeros en hacer lo que está en vuestro poder para mejorar vuestra situación. Dios quiere que os elevéis en lo humano y en lo espiritual. Para ello tened principios claros de comportamiento. No vaciléis en decir NO a la explotación, venga de donde viniese, que os quiera convertir en objetos; NO al caciquismo que os quiera utilizar como simple clientela, en determinados momentos. Decid NO a la violencia que nada construye; NO a la hamponería, NO a la prostitución, NO a la pornografía, NO a la droga, NO al alcoholismo. Evitad la sensualidad y el desenfreno; recordad que sólo la familia monógama y la paternidad responsable según las normas de la Iglesia son cimientos de una sociedad ordenada. No olvidéis las viejas tradiciones de austeridad, de religiosidad, de trabajo esforzado de vuestros hogares. Tened a Dios presente en vuestra vida. Educad cristianamente a vuestros hijos. Rechazad la indiferencia religiosa, las ideologías extremistas que predican odio, venganza y ateísmo o que, desde otro ángulo, se ponen al servicio de despotismos, de la concupiscencia del poder o del dinero.”

miércoles, 6 de junio de 2012

La tarea del diplomático


“Cada uno de vosotros, como diplomáticos, sois enviados a representar y promover los intereses de vuestros respectivos Estados. Como grupos, sois también portadores de una misión que trasciende las fronteras regionales y nacionales, porque forma parte de vuestra misión promover la comprensión más estrecha a escala mundial: en una palabra, ser promotores de unidad, de paz, de convivencia y solidaridad. Tarea noble, pero también difícil, la vuestra. Pensad, sin embargo, que mientras servís a vuestra nación, sois también artífices del bien común de toda la familia humana.


domingo, 3 de junio de 2012

Juan Pablo II : Moralidad, cultura y política


 “La moralidad en la vida privada y pública es la primera y fundamental dimensión de la cultura, como tuve ocasión de afirmar en la UNESCO. Si se resquebrajan los valores morales en el cumplimiento del deber, en las relaciones de confianza mutua, en la vida económica, en los servicios públicos en favor de las personas y de la sociedad, ¿cómo podremos hablar de cultura y de cultura al servicio del hombre?
El ordenamiento armonioso de las condiciones sociales es uno de los máximos imperativos de nuestro tiempo. Por ello, en el sentido más noble, la cultura es inseparable de la política, entendida como el arte del bien común, de la justa participación en los recursos, de la ordenada colaboración dentro de la libertad. La cultura tiene que ayudar a esta noble tarea política, sin dejar que nadie se apropie indebidamente de la cultura y que la instrumentalice para sus propias miras de poder”
(del Encuentro del Beato Juan Pablo II con el mundo de lacultura en la Iglesia de  «LA COMPAÑÍA» Quito, miércoles 30 de enero de 1985)

sábado, 14 de enero de 2012

Venezolano, renueva tu fe

 “Os dejo un mensaje, que es semilla sembrada con amor y confianza. Que el recuerdo de unos momentos vividos en el mutuo afecto, sea el clima en el que germinen frutos de fe renovada en cada corazón cristiano. El Papa, al marchar, os reitera la gran consigna de vuestra Misión nacional: Venezolano, renueva tu fe. Y llévala a tu vida personal, a la familia, al empeño por la justicia, ala solidaridad con el pobre y con quien sufre.”

viernes, 6 de enero de 2012

El mundo del capital y el mundo del trabajo

 “ es necesario colocar constantemente en primer plano «el principio de la prioridad del trabajo frente al capital» (Ibíd. 12).
A la luz de este principio hay que estudiar el «gran conflicto» que se ha manifestado, y continúa manifestándose entre el «mundo del capital» y el «mundo del trabajo» (Ibíd. 11). Aceptando que el trabajo y el capital son componentes inseparables del proceso de producción, para superar el antagonismo entre uno y otro se impone la necesidad de una permanente concertación de legítimos intereses y aspiraciones; concertación entre aquellos que disponen de los medíos de producción y los trabajadores. Pero, «los justos esfuerzos por asegurar los derechos de los trabajadores, . . . deben tener siempre en cuenta las limitaciones que impone la situación económica general del país. Las exigencias sindicales no pueden transformarse en una especie de "egoísmo" de grupo o de clase, por más que puedan y deban tender también a corregir - con miras al bien común de toda la sociedad - incluso todo lo que es defectuoso en el sistema de propiedad de los medios de producción o en el modo de administrarlos o de disponer de ellos» (Ibíd. 20).”

jueves, 5 de enero de 2012

Buscad a Cristo y acogedlo

 “Buscad pues a Cristo y acogedlo. El es exigente, no se contenta con la mediocridad, no admite la indecisión. El es el único camino hacia el Padre (Cfr. Jn. 14, 6) y el que lo sigue no camina en tinieblas (Cfr. ibid. 8, 12). Cristo es la certeza de vuestra juventud y la fuente de vuestra alegría. En El, eternamente joven, encontraréis la victoria de la vida sobre la muerte, la victoria de la verdad sobre la mentira y el error, la victoria del amor sobre el odio y la violencia.”

martes, 27 de diciembre de 2011

Abrirse a los demás

 “Tratándose de jóvenes que han conocido a Cristo, el primero entre los hermanos, que quiere la dignidad y el bien de todos, el amor a El ha de llevar a pensar en los demás. Ha de obligar a no instalarse en el propio egoísmo, sino a abrirse a los demás. Porque Dios es nuestro Padre común y, en consecuencia, todos somos hermanos. Son las exigencias de la caridad, del amor. Porque «Dios es amor» (1 Jn. 4, 16) y tanto nos ha amado que nos entregó a su propio Hijo, Jesús (Cfr. Jn. 3, 16), el cual no vino a ser servido, sino a servir (Cfr. Mt. 20, 28). “