martes, 17 de julio de 2012

Silencio contemplativo, silencio interior


“Vuestro silencio contemplativo se os convierte en experiencia de la presencia y de la Palabra divina; vuestra soledad se os hace soledad llena de Dios. Jesús continúa en vosotras su oración silenciosa, a veces incluso con una sensación de «silencio» y «ausencia» divina, que se os convertirá en presencia más honda. En el corazón de Dios se entra por este proceso de silencio interior, a veces tan doloroso, que comporta una sintonía con los sentimientos del corazón de Cristo y con la voluntad del Padre.
Dios continúa pronunciando su Palabra en el silencio sonoro del amor de su Espíritu derramado en vuestros corazones (Cf.. Rom. 5, 5). Vuestro silencio contemplativo se hace, como en María, fidelidad esponsal y fecundidad materna para el mundo (Cf.. Luc. 2, 19 et 51). Vuestra vida es preciosa para la Iglesia, también hoy. Sed, pues, fieles y seguid adelante en vuestra entrega. “

viernes, 6 de julio de 2012

La unión conyugal


 “La unión conyugal es una alianza que tiene como modelo el pacto de comunión de amor entre Dios y su pueblo en la historia de la salvación, con un vínculo de fidelidad del que arranca su naturaleza, su fuerza y su indisolubilidad; es más, ella tiene como modelo la unión esponsal entre Cristo y su Iglesia, en la economía sacramental del Nuevo Testamento; de modo que los esposos, perteneciéndose el uno al otro, son su verdadera imagen, su «signo» elocuente, su representación real.