miércoles, 6 de junio de 2012

La tarea del diplomático


“Cada uno de vosotros, como diplomáticos, sois enviados a representar y promover los intereses de vuestros respectivos Estados. Como grupos, sois también portadores de una misión que trasciende las fronteras regionales y nacionales, porque forma parte de vuestra misión promover la comprensión más estrecha a escala mundial: en una palabra, ser promotores de unidad, de paz, de convivencia y solidaridad. Tarea noble, pero también difícil, la vuestra. Pensad, sin embargo, que mientras servís a vuestra nación, sois también artífices del bien común de toda la familia humana.


lunes, 4 de junio de 2012

La dignidad del trabajo


 “La Palabra de Dios, desde las páginas del Génesis hasta los pasajes del Nuevo Testamento que nos proponen el ejemplo de Cristo trabajador, nos dejan múltiples testimonios de la dignidad y significación profunda del trabajo humano. En efecto, el hombre, creado a imagen de Dios, mediante su trabajo participa en la obra de la creación y de su perfeccionamiento, cumpliendo el mandamiento del Señor de someter y dominar la tierra (Cfr. Gen. 1, 28). El trabajo es, además, «un bien del hombre, un bien de la humanidad, porque mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza, adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre; es más, en cierto sentido se hace más hombre» (Laborem Exercens, 9. 23). Ello confiere al trabajo y a quien lo ejerce una dignidad que lo realiza como persona y lo hace solidario con los demás.”

(del encuentro del Beato Juan pablo II con lostrabajadores en la Plaza de san Francisco, Quito, miércoles 30 de enero de 1985)

domingo, 3 de junio de 2012

Juan Pablo II : Moralidad, cultura y política


 “La moralidad en la vida privada y pública es la primera y fundamental dimensión de la cultura, como tuve ocasión de afirmar en la UNESCO. Si se resquebrajan los valores morales en el cumplimiento del deber, en las relaciones de confianza mutua, en la vida económica, en los servicios públicos en favor de las personas y de la sociedad, ¿cómo podremos hablar de cultura y de cultura al servicio del hombre?
El ordenamiento armonioso de las condiciones sociales es uno de los máximos imperativos de nuestro tiempo. Por ello, en el sentido más noble, la cultura es inseparable de la política, entendida como el arte del bien común, de la justa participación en los recursos, de la ordenada colaboración dentro de la libertad. La cultura tiene que ayudar a esta noble tarea política, sin dejar que nadie se apropie indebidamente de la cultura y que la instrumentalice para sus propias miras de poder”
(del Encuentro del Beato Juan Pablo II con el mundo de lacultura en la Iglesia de  «LA COMPAÑÍA» Quito, miércoles 30 de enero de 1985)

sábado, 2 de junio de 2012

El «sígueme» de todos los días


“Vuestra vida consagrada nace de una expresión de amor, manifestado en el «sígueme» de todos los días. El conocimiento evangélico de Cristo y la fuerza viva del encuentro personal y comunitario con El, modelará vuestra vida obediente, pobre y casta.”
(del Discurso del Beato JuanPablo II a las religiosas de Ecuador en la Basílica del Voto Nacional - Miércoles 30 de enero de 1985)