martes, 13 de septiembre de 2011

Mantener la pureza del Evangelio

“El distintivo de la vida religiosa en la Iglesia debe ser mantener la pureza del Evangelio; no sólo en los votos que son característicos de vuestra consagración, sino sobre todo en la caridad perfecta hacia Dios y hacia el prójimo, que es la esencia del Evangelio; en las bienaventuranzas que constituyen su originalidad frente a la mentalidad del mundo, y en esas específicas manifestaciones del Evangelio que son los carismas de vuestros fundadores. “

VIAJE APOSTÓLICO A AMÉRICA CENTRAL
(del discurso del Beato Juan Pablo II a los religiosos - Santuario del Sagrado Corazón de Guatemala - Lunes 7 de marzo de 1983)

No hay comentarios:

Publicar un comentario