miércoles, 7 de septiembre de 2011

El sacerdote servidor de la comunidad eclesial

“El sacerdote, en efecto, es el servidor de la comunión eclesial. A él le corresponde congregar a la comunidad cristiana para vivir la eucaristía de manera que sea la celebración del misterio de Jesús, la fuente y la escuela de la vida de las comunidades. Por eso, su lugar está ante todo en el altar; para predicar la palabra y celebrar los sacramentos; para ofrecer el sacrificio y distribuir el pan de la vida.
Los fieles que necesitan una palabra de consejo y de consuelo quieren verlo disponible y fácilmente identificable, aun por su manera de vestir; todos los que necesitan la gracia del perdón y de la reconciliación esperan que les sea fácil encontrar al sacerdote en el ejercicio de este indispensable ministerio de salvación, donde el contacto personal facilita el crecimiento y maduración de los cristianos.”
VIAJE APOSTÓLICO A AMÉRICA CENTRAL
(del discurso del Beato Juan Pablo II a los sacerdotes de América Central - San Salvador, domingo 6 de marzo de 1983)

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